El jueves 26 de febrero volvió a reunirse la Mesa de Responsabilidad Social de San Juan. La escena tuvo algo más que protocolo: representantes del Gobierno provincial, universidades, cámaras empresariales, ONG y empresas compartieron la misma mesa para empezar a delinear qué acciones concretas marcarán la agenda 2026 en materia de desarrollo humano y compromiso comunitario.
El espacio es convocado por el Gobierno de San Juan a través de la Dirección de Economía Social y funciona como un ámbito de articulación entre sectores que, en muchos casos, trabajan en paralelo. La reunión estuvo presidida por la titular del área, Cinthya Garrido, y contó con la participación de organismos públicos, instituciones académicas y referentes del sector privado.
Entre los presentes hubo miembros de la Cámara de Diputados de San Juan y del Servicio Penitenciario provincial, junto a representantes del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, la Unión Industrial de San Juan, CASEMI, las universidades UCCuyo y UNSJ, Fundación Banco San Juan, la Bolsa de Comercio de San Juan y la consultora Conexxion. También participaron empresas como Arcor, Sanatorio Argentino, CEAC, Seralicó, Clínica El Castaño, el estudio contable Marisa Martínez y ProCuyo, entre otros actores del entramado productivo local.

Durante el encuentro comenzaron a definir el cronograma anual. La agenda incluirá capacitaciones y espacios de formación vinculados al Triple Impacto, sustentabilidad, sostenibilidad, liderazgo y educación ambiental. Se proyectan además campañas de salud orientadas a la prevención de distintas patologías, así como propuestas que conecten al sector empresarial con emprendedores de diversos rubros para fortalecer el ecosistema local.
En una provincia donde cada vez más empresas incorporan la responsabilidad social como parte de su estrategia y no solo como acción aislada, este tipo de articulaciones toma otra dimensión. La Mesa funciona como un punto de convergencia donde pueden generarse acuerdos, compartir experiencias y evitar superposiciones de esfuerzos. No es un dato menor en un contexto económico que exige optimizar recursos y trabajar con mayor coordinación.
El desafío será traducir esa planificación en acciones sostenidas y medibles. La diversidad de actores convocados abre la puerta a iniciativas de mayor escala, con impacto territorial concreto.
La Mesa de Responsabilidad Social inicia así un nuevo período con una agenda amplia y participación multisectorial. En los próximos meses se conocerán las actividades específicas y los primeros resultados de este trabajo articulado, que busca fortalecer el desarrollo responsable en San Juan desde una lógica colaborativa.



