La Cámara Minera de San Juan renovó su conducción y puso en marcha una nueva etapa institucional con el objetivo de fortalecer el desarrollo del sector, en un contexto de crecimiento de proyectos e inversiones en la provincia. José Luis Morea asumió la presidencia, acompañado por Marcelo Álvarez como vicepresidente y Sandra Barceló como directora ejecutiva.
El cambio de autoridades se formalizó en el marco de la reunión mensual de Comisión Directiva y asociados, realizada el pasado 6 de abril, donde además se delinearon los principales ejes de trabajo para el período que comienza. La nueva conducción llega con el desafío de acompañar un momento clave para la minería sanjuanina, marcado por el avance de proyectos estratégicos y una mayor articulación entre actores públicos y privados.
Morea, quien se desempeña como Country Director de Vicuña Corp en Argentina, asumió el rol en representación de la compañía dentro de la Cámara, en una señal de mayor involucramiento empresarial en los espacios institucionales del sector. Por su parte, Marcelo Álvarez, vicepresidente de Asuntos Gubernamentales para Latinoamérica de Barrick, ocupará la vicepresidencia, consolidando la participación activa de dos de las compañías más relevantes de la industria en la provincia.
La nueva etapa también reconoce el trabajo previo. Desde la institución destacaron la gestión de Iván Grgic, quien continuará vinculado a la Cámara aportando su experiencia, luego de un período enfocado en la profesionalización y modernización del organismo.

El rumbo planteado por la actual conducción pone el foco en destrabar el potencial de la actividad minera en San Juan, con una agenda que incluye la adopción de buenas prácticas internacionales, el fortalecimiento de la transparencia y la construcción de una minería cada vez más integrada al desarrollo territorial.
En ese sentido, la Cámara busca consolidarse como un espacio de articulación entre empresas, proveedores, organismos de gobierno y la comunidad, entendiendo que el crecimiento del sector no solo se mide en inversión o producción, sino también en su capacidad de generar empleo, encadenamientos productivos y confianza social.
San Juan atraviesa un momento donde la minería vuelve a posicionarse como uno de los motores de su economía. La reorganización de su principal entidad empresaria no es un dato menor: habla de un sector que intenta ordenarse, profesionalizarse y proyectarse con mayor claridad hacia el futuro.
Fotos: Cámara Minera de San Juan



